Las metáforas en psicoterapia son auténticos atajos al sistema nervioso . No solo “explican” algo: lo hacen vivible, corporal, emocional. Por eso atraviesan defensas, suavizan resistencias y permiten que el cambio ocurra sin forzar.
¿Por qué funcionan tan bien las metáforas?
-
Hablan el lenguaje del hemisferio derecho (imagen, sensación, emoción).
-
Activan memoria implícita (clave en trauma y apego).
-
Permiten distancia segura: el paciente no es “el problema”, lo observa.
-
Facilitan reorganización corporal sin necesidad de insight verbal previo.
