Oír no es lo mismo que escuchar. La escucha activa es una de las claves para comunicarse con los demás y puede ser adquirida y desarrollada con la práctica. Debemos ser conscientes de que es tan importante saber emitir bien los mensajes cómo dominar el rol de receptor de los mensajes de los demás.
- Mantener el contacto visual con la otra persona: Esto demuestra que realmente nos está interesando lo que nos están diciendo y que estamos prestando atención. Evita distraerte por factores ambientales y ‘escucha’ el lenguaje corporal del hablante
- Mantener una postura correcta: Inclinarse ligeramente hacia adelante es un signo de atención. Una sonrisa y otras expresiones faciales hacen sentir a la persona que habla que la información está siendo bien recibida y anima al orador a continuar
- Reforzar el discurso del hablante: Reflexiona sobre lo que se ha dicho, haz preguntas para aclarar determinados puntos y realiza comentarios con palabras positivas. Estas frases demuestran atención por parte de la persona que escucha.
- Repite alguna idea que haya comentado.
- Repite algún sentimiento que haya expresado la persona a la que estas escuchando (pensará no solo entiende lo que digo sino que es capaz de darse cuenta de como me siento.
- Evitar hacer juicios: Interrumpir puede ‘frustrar’ a la persona que está hablando y puede dar lugar a malentendidos. Permite que el orador termine de hablar para hacer preguntas y trata de no interrumpir con argumentos en contra
